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domingo, 1 de mayo de 2011

Otro matrimonio de Murakami con el cine

Mi novio me ha anunciado una nueva unión de los escritos del gran novelista con el séptimo arte. Esta vez no es un relato mediano el adaptado, sino la enorme novela Tokio Blues. Norwegian wood. Con presentación especial en el Festival de Toronto, nominada al León de Oro en Venecia y nominada en tres categorías en el Festival de cine asiático, parece haber tenido cierta acogida. Sólo he visto el tráiler, pero se me ha hecho la boca agua. Seguramente la película no haga justicia al texto, pero con tan buen material de base, mal no puede estar...o sí. Ya lo veremos. Por el momento sólo soñaremos con verla -yo impacientemente-, y seguiremos estudiando hasta junio al son de Norwegian wood, de los grandiosos Beatles, que ameniza el tráiler. 


sábado, 29 de enero de 2011

A piece of Tokyo

Thanks to Daydream Lily I've discovered Hello Sandwich a fantastic blog from Tokyo. It shows lots of photos taken there, with this retro style, plein of colour and so exotic for us...it looks that Tokyo is another world. It really inspires me! I wanna go! I've seen it in films and books. I've even write a homework for the university with Tokyo as scene. I like the asiatic minimalist style, or the kimonos...Words like tatami, kabuki, butoh, bento or soba, the shinkasen...bring me to fantastic lurban landscapes near to  other so natural  places. Murakami, Mishima o Soseki. Mizoguchi, Kitano...show us in images and words the tradition, history, habits and estetic from the other part of the world.
Have a nice weekend!

Soba (photo from Melissa Hom)
Photos taken from google

jueves, 20 de enero de 2011

While I'm studying...

Como siempre, estudiar, limita tus posibilidades de hacer otras cosas. Estamos en enero y en Salamanca en plenos exámenes. Afortunadamente, no me queda nada, así es que no me preocupo demasiado. Salvo, eso sí, por metodología de las ciencias sociales que, además de analítico, es...(suspiro), no tengo palabras. No he encontrado asignatura que me deprimiera más, yo creo. La cuestión es que hacer un trabajo en clave analítica sobre el funcionalismo al que todos machacan e intentar salvarlo es casi  una odisea. En fin, mañana lo entrego y me olvido. Después de eso sólo quedará entregar el trabajo de Murakami y hacer el examen de Estética de las creaciones literarias. Asignatura creativa, si señor, que une literatura y filosofía con maestría. Además de hacer un estudio sobre imágenes de cine o pictóricas. Interesante, pero caótico. Y hablando de Murakami...tengo que hablaros de mis regalos de reyes!!! soy un desastre.
Pronto lo haré, pero de momento os digo que mi novio me regaló Botchan, de Natsume Soseki, escritor japonés clásico, de finales del s. XIX y principios de XX, de los favoritos de Murakami. Narra la historia de un chico tokiota que ha de irse destinado como profesor a un pueblo de provincias y entre los alumnos y los profesores no hacen más que joderse (vamos, lo que me tocará a mí en breve). Su escritura es sencilla y con esos toques orientales tan apetecibles. Recomendable. De hecho, ya me he cepillado el libro que además es precioso, de la editorial Impedimenta, sobrio pero con unas lindas flores en la portada. Creo que pronto me compraré Sanshiro...otra de sus famosas obras.

Natsume Soseki

viernes, 26 de noviembre de 2010

Murakami y el cine

Existe un escritor en Japón que me lleva con él a donde quiere, que me impregna y me traspasa. Un hombre que habla de soledades acompañadas de gatos y de buena música, de amores imposibles y de vidas insulsas.
Escribió un relato que se publicó en castellano en Sauce ciego, mujer dormida (Tusquets). Es "Tony Takitani": la historia de un hombre solitario que creyó poder derrumbar esa soledad pero a quien la vida le enseñó que ese tipo de soledad se lleva inscrita en los huesos. En 2004 Jun Ichikawa decidió hacer una película basándose en ese relato de los años '80. Y le salió bien.
Se trata de una película que  mantiene ese intimismo de la obra de Murakami. Las imágenes acarician tanto como las palabras, pues el texto es leído casi literalmente. Excepto al final...en que sobra una escena.
Un hombre extraño, silencioso y tranquilo. Una mujer joven, bella y eternamente vacía. Dolor...y más soledad.
El escenario son colores cálidos que transmiten frío. La decoración muy del tipo del norte de Europa: paredes limpias, pequeños toques de color, sobriedad y elegancia de la madera.
El tempo es lento...como la vida. Se masca la tragedia.
En realidad el regusto que deja no es tan satisfactorio como las lecturas de Murakami, pero no es una mala puesta en escena y la estética -que a mí me es indispensable- inmejorable o, al menos, estupenda.




Escena a destacar: Tony frente al cielo. Sólo. Como siempre...

Estos sentimientos siempre me sobrecogen.